PAUTE TURISTICO. Los festejos de San Miguel Arcángel se realiza la cuarta semana del mes de septiembre y reúne a los devotos de la parroquia El Cabo y de Paute.
La celebración arranca la noche del viernes en la casa de los priostes, lugar en donde se encuentra la sagrada imagen de San Miguel, allí se reúnen los maestros churas, quienes en conjunto con la banda de pueblo es entregado a los priostes.
Entre los personajes que se suman a esta tradición están los rrucos-yayas, la contradanza y los curiquingues que son personificados por adultos, jóvenes, adolescentes y niños de la localidad que aman sus raíces. Luego, en procesión, se dirigen a dónde se encuentran los chamiceros y proceden a la entrega de la imagen, para el cambio de vestimenta y se brinda una merienda a todos los asistentes.
Culminada esta actividad, salen en procesión a la iglesia central acompañada de todos los devotos.
En la iglesia, los presentes rezan el rosario y posterior a ello realizan distintos juegos tradicionales, la presentación de la contradanza, rrucos y curiquingues. En la noche se enciende la chamiza en unión de todas las personas que acuden a este evento para disfrutar de los juegos pirotécnicos, quema de vacas locas, castillos y luces que los señores chamiceros donan exclusivamente para esa fecha.
Finalmente, tras los festejos, la imagen del Arcángel Miguel retorna a la casa de los priostes para el segundo día de festejos.
El cuarto sábado de septiembre, día principal o fiesta mayor denominada así por ser el día oficial de la celebración de San Miguel, la banda de pueblo recorre las calles de la parroquia a las seis de la mañana entonando distintas melodías, para así comunicar a los habitantes que ha empezado el segundo día de festejos.
En seguida, a las siete de la mañana, en la casa de los priostes se reúnen nuevamente la escaramuza, contradanza, los rrucos, los curiquingues, las maceteras vestidas con sus trajes tradicionales y sus macetas con banderines blancos e incienso hacen una calle de honor a la procesión para la eucaristia campal que este año reunió a más de mil quinientas devotos. Durante la eucaristía se da gracias a todos los colaboradores que contribuyeron a la celebración y también se asigna a los próximos priostes o sucesores que estarán encargados del evento el siguiente año.
La Loa es otro personaje que se suma a los festejos, esta es representada por una niña entre 8 y 10 años que va sobre un caballo vestido de ángel mientras recita algunas alabanzas, quién da inicio a los retos y juegos que efectúan este segundo día.
También durante esta jornada, las madrinas y padrinos de las tropas, conformadas por dos a cuatro personas, llevan ofrendas como velas, arreglos florales, animales tales como: cuyes, conejos, gallinas, ovejas, becerros, entre otros adornados con cintas rojas y billetes de distintas denominaciones y son depositados en las manos de los señores priostes para el respectivo remate. Cabe destacar que todo lo recaudado es destinado a cubrir algunas necesidades de la comunidad.
De manera simultánea, empieza el juego de la contradanza, personajes revistidos con trajes tradicionales de color blanco bordado con cintas de diversos colores llenan la pista de alegría.
Transcurrido el medio día, los priostes invitan a todos los asistentes a un almuerzo comunitario, en dónde sirven como entrada cebada con humacara (carne de cerdo) y de plato fuerte hornado con su arroz, papas y ensalada, como bebida se brinda chicha de jora.
En las juegas de la escaramuza los participantes están montados a caballo, con trajes de: general, cuatreros, cholas y otros van acometiendo con gran ligereza mientras se desarrollan las contiendas.
Al llegar la tarde, en su última presentación, los abuelitos o rrucos con su característico pantalón rojo, camisa blanca, chaleco negro y máscara blanca bordada con hilos brillantes y lentejuelas en la que sobresale su singular nariz puntiaguda y mechones de pelos de colores en cada uno de sus pasos y saltos lanzan a los espectadores las vivas (caramelos y distintos dulces) para así culminar con su presentación el honor al patrono San Miguel Arcángel.
Similar acción la ejecutan los curiquingues que a lo largo de sus presentaciones van mostrando distintos trajes con diversos plumajes y al igual que las otras tropas reparten vivas a todos los asistentes.
En la última juega de la escaramuza reparten vivas a todos los espectadores, al culminar este acto se retira la bandera del poste central y se hace entrega a los priostes quienes hacen su salida acompañados con las melodías de la banda de pueblo.
En la parte final, los priostes dan las gracias a cada uno de los participantes, efectúan una rendición de cuentas de la cantidad de dinero recolectado en los días de festejo y se da paso al show artístico bailable.