EL CABO Y SU DELICIOSA COMIDA TÍPICA
El Cabo es una tierra hermosa y fértil, con una historia agrícola de muchos años. En la actualidad predomina la gastronomía con los más variados sabores y la riqueza de la comida típica pauteña.

El Cabo resalta no solo por la diversidad y exquisitez de sus platos, sino también por la combinación de la frescura de sus productos naturales, que van del huerto a la cocina, las diversas técnicas de cocción y los secretos culinarios, que, de generación en generación, han cuidado celosamente sus cultores. Todas estas razones hacen de El Cabo una de las mejores opciones del Azuay para degustar una rica variedad de platos tradicionales en compañía de la familia y los amigos.

Aproximadamente a 35 km de distancia, desde Cuenca, se encuentra El Cabo. Entre la variedad gastronómica que se puede disfrutar en este lugar, destacan las tradicionales tortillas de choclo tierno, trigo y maíz, preparadas en los tiestos con amorosa entrega. Estas tortillas son muy demandadas debido a su sabor exquisito. Uno de los platos típicos más sorprendentes es el chancho a la Barbosa del restaurante Asadero Rancho Alegre, atendido por su propietaria Rebeca Pérez, con más de 21 años de experiencia. El chancho a la Barbosa es una de las especialidades de la casa. Su preparación requiere una técnica de especiado que se aplica un día antes, además de 5 horas de cocción.
A pocos metros del restaurante Asadero Rancho Alegre, se encuentra la Picantería Fernández de la señora Gladys Fernández, quien lleva varios años como cultora de la cocina típica. Para sazonar el pollo asado, emplea ingredientes frescos como el apio, la albahaca, la cebolla, el ajo, el pimiento, entre otras especias. Además, también prepara el delicioso morocho.

El Cabo es uno de los lugares más privilegiados del Azuay, no solo por su gastronomía, sino porque cuenta con un espacio con enorme potencial turístico en los márgenes del Río Paute. El proyecto turístico de El Cabo contempla la construcción de un parque lineal de 2 km para diferentes actividades deportivas y recreativas. El recorrido a los márgenes del río conquista los sentidos por la pureza del aire, la brisa, la frondosidad y la exuberancia de los árboles nativos, que forman parte de un paisaje natural deslumbrante.
A pocos minutos del Centro Parroquial se encuentra el Mirador Bellavista, que destaca por los espectaculares paisajes, el aire fresco y puro, así como los parajes en los que se puede distinguir el centro de El Cabo y los Andes imponentes en el horizonte.











